¿Qué significa tener un seguro de vida? Existen eventos que deseas que nunca sucedan pero que son inevitables; uno de ellos es la muerte y ésta siempre ocurre prematuramente. Bien es cierto que nada puede remplazar tu vida, pero la seguridad financiera de tus dependientes y su calidad de vida la puedes proteger con los beneficios de un seguro de vida. El propósito principal del seguro de vida es servir como sustituto a los ingresos que tú provees. El valor de la póliza proveerá de ingresos a tus beneficiarios, reemplazando el que tú llevabas a casa. Por lo tanto, la necesidad de tener un seguro de vida varía en las diferentes etapas de tu vida. Hay una relación directa entre tus responsabilidades económicas con terceros y la necesidad de una cobertura. Así, cuando no tienes dependientes, no necesitas asegurar tus ingresos para nadie. Pasan los años, contraes matrimonio y ambos contribuyen con sus ingresos, quizá necesites una protección modesta. Empiezan a nacer los hijos, tu casa está hipotecada, tienes mayores responsabilidades y la perdida del ingreso que tu produces resultaría catastrófica para tu familia, entonces, el seguro de vida es vital. Llegan los años dorados y te encuentras retirado, tus hijos han crecido, la vivienda está casi o completamente pagada, ya tus responsabilidades han disminuido, en esta etapa también tus necesidades de estar asegurado disminuyen. Una buena planificación financiera que incluya los riesgos y condiciones específicas en tu caso es la mejor ayuda para determinar ¿Cuánto seguro es suficiente? Una asociación nacional que fomenta la educación financiera, recomienda como regla general que el valor de una póliza de vida sea de 8 a 14 veces sus ingresos anuales. Lo ideal es que el valor de la póliza que compres (monto que recibirán tus beneficiarios) sumado a tus otros activos le permita a tu familia mantener su nivel de vida y cubrir sus necesidades. Ahora bien, si has logrado acumular un patrimonio con activos suficientes que invertidos puedan reemplazar tu ingreso, es muy probable que no necesites seguro de vida. Además de proporcionar una sustitución de ingresos, podrás usar tu seguro de vida, entre otras cosas, para: • Pagar el saldo de la hipoteca u otras deudas existentes al momento de la muerte. • Proveer los fondos para la educación de tus hijos. • Pagar los impuestos de sucesión sin que tus herederos se vean en la necesidad de vender activos. • Pagar los gastos funerales. • Hacer donaciones de caridad. • Acumular ahorros y proveerte de ingresos para el retiro (aunque muchos asesores financieros tienen opiniones encontradas sobre si es este (o no) el mejor instrumento para hacerlo). Clasificación de los seguros de vida, conforme al riesgo que cubren Seguros en caso de muerte: En los seguros de este tipo, al fallecimiento del asegurado, el asegurador abona al beneficiario instituido por aquél el importe del seguro. Seguros en caso de vida: En estos seguros la entidad aseguradora abona al asegurado el importe del seguro, siempre que viva al vencimiento de un determinado periodo de tiempo. También puede convenirse el pago de una renta periódica mientras viva el asegurado, a partir de una fecha establecida de antemano. Seguros mixtos: Constituyen una combinación de los seguros de muerte y de vida. Por lo tanto, el importe del seguro se paga a los beneficiarios si el asegurado muere antes de vencer el contrato, y se le entrega a él si supervive a esa fecha. Según que cubran a una o más cabezas Seguros sobre una cabeza: Se paga el seguro cuando fallece la persona asegurada. Sobre dos o más cabezas: Mediante este contrato se asegura la vida de dos o más personas y el seguro se paga cuando muere una de ellas a favor de la otra u otras. Atento al número de personas amparadas por la póliza Seguros individuales: Son los contratos por medio de los cuales se asegura una persona con un seguro de muerte, de vida o mixto. Seguros colectivos: En estos contratos se asegura la vida de numerosas personas. El seguro se paga a la muerte de estas, a los beneficiarios instituidos. Según las cláusulas adicionales Seguros con cláusulas adicionales: De acuerdo con estas cláusulas la póliza puede prever otros beneficios. Seguros sin cláusulas adicionales: Son aquellos cuyas pólizas solo prevé el seguro de muerte, vida o mixto. Ma. de la Paz Reveles |
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